Ayer,en un acto de justa reparación histórica en el que se reconocía oficialmente la nacionalidad española a los descendientes de los sefardíes expulsados de España en 1492,el rey Felipe VI dijo: "¡Cuanto os hemos echado de menos!" Pero realmente estos españoles,que lo son por derecho,nunca se fueron de estas tierras de Sefarad que tanto amaban.Aqui quedó una parte de su saber y su cultura,y que por ende tambien es la nuestra.Por lo que,en alusión al acto oficial que he mencionado, no sería exacto decir "¡Bienvenidos a casa!" sino mejor "¡Bienhallados, porque nunca os fuisteis!"
Un ejemplo de su continuada presencia en estas tierras, es el rico y extenso legado gastronómico que afortunadamente ha perdurado durante tantos años porque,sin que tuvieramos conciencia de ello,muchas de las recetas que nuestras abuelas han transmitido a nuestras madres y estas a nosotras tiene su origen en las cocinas y hornos sefardíes, y sobre todo,sobre todo,la repostería. Botón de muestra de esta deliciosa repostería es la receta que os traigo hoy.Los intensos aromas de las especias y los deliciosos sabores de cada uno de sus ingredientes no os dejaran indiferentes.Un postre ideal para estas fiestas de navidad, que,por cierto, ya están ahí.
INGREDIENTES1/4 de azúcarLa raspadura de 1 limónLa raspadura de 2 naranja125 ml. de zumo de naranja50 gr. de mielUna pizca de sal250 gr. de nueces picadas60 ml. de agua250 gr. de higos secos picados (Yo puse dátiles porque no tenia higos secos)250 gr. de cabello de ángel200 gr. de pan rallado (Mas o menos)Canela molidaNuez moscadaClavo ( Las tres especias:Cantidad al gusto.Yo puse media cucharadita de las de café de cada)
PREPARACIÓNEn una cazuela mezclamos el azúcar,la miel,la pizca de sal y el agua.Cuando comience a hervir añadimos el cabello de ángel, el zumo de naranja y las ralladuras de naranja y limón.
Cuando vuelva a alcanzar el punto de ebullición lo apartamos del fuego e incorporamos las nueces picadas,los higos, (Los dátiles en mi caso), y las especias.
Una vez tengamos todo bien mezclado vamos añadiendo el pan rallado poco a poco hasta que la masa se despegue de las paredes y la base de la cazuela,una vez se despegue no hace falta añadir mas pan.
Forramos un molde rectangular con film transparente vertemos la mezcla y alisamos la superficie lo máximo posible y dejamos reposar y secar toda la noche.Al día siguiente,volcamos la masa y cortamos en pequeñas porciones.Espolvoreamos con azúcar glas y ya está lista para degustar.
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